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| La ruta 3 |
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| afueras de Rada Tilly |
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| ruta en bajada |
Después de mucho postergar mi salida, levante mi carpa y me despedí de buenos amigos que había hecho en el camping de Rada Tilly. Temprano tome unos mates, guarde mis cosas y salí hacia la ruta, medio escondido porque debía un par de días de acampada. Me esperaba un largo camino pero era la segunda vez que hacia dedo en mi vida y estaba exageradamente emocionado de bajar hasta el fin del mundo. Por suerte me toco un día soleado, con viento pero era normal en la zona. Extraño esos vientos de Comodoro Rivadavia. En mi mochila tenia algo de pan, queso y fiambre por si atacaba el hambre. No estaba en el mejor sitio para hacer dedo, la ruta es bajada y después empieza una curva pero era el lugar donde se dividen los que van a la ciudad o los que siguen en al sur, mi dedo estaba con suerte porque me llevaron sin esperar mucho tiempo. Se detuvo una kangu blanca con un hombre joven, me llevo hasta la policía caminera, diez kilómetros mas adelante. Hasta el limite entre las provincias de Chubut y Santa Cruz. Cuando baje del auto el señor me regalo un par de botellas de medio litro de agua saborizada y me deseo suerte en mi viaje.
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| Policia Caminera en el limite entre Chubut y Santa Cruz |
En el puesto de control, la policía me pidió el documento, anoto mis datos y la dirección hacia donde iba; también revisaron mis cosas pero fue una requisa muy suave, tal vez por mi ropa sucia, mientras guardaba mis cosas me dijeron que no me podían ayudar y que tenia que hacer dedo adelante de donde estaban ellos, después de los conos. Pasaron varios autos llenos, varios camiones indiferentes pero un señor en una grúa me hizo señas y paro mas adelante. Tarde más con la policía que en la ruta.
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| Estación de servicio YPF |
Solo me podía a llevar hasta Caleta Olivia. Según el señor vivían muchos bolivianos en esa ciudad sureña, "debería llamarse Caleta Bolivia" dijo con una sonrisa. El hombre tenia varios años viviendo en esa ciudad y era de Buenos Aires, pero se había mudado buscando un ambiente mas tranquilo. Me explicó que me iba a dejar en la estación de servicio antes de la entrada de la ciudad, donde yo podía pedirle personalmente que me llevaran a cualquier camionero.
Vi unos camiones estacionados y me acerque al único que tenia chófer a preguntarle hacia donde iba y si me podía llevar. El camión iba hasta Ushuaia y me podía llevar pero que cuando saliera como en una hora, porque según estaba cerrada la ruta, casi saltaba de la alegría. Compre unas galletas en la tienda de la YPF y me fui ilusionado a esperar el camión en la salida. Cuando pasó por al lado mío, una hora después, supongo que se le olvido o se arrepintió porque no freno, me sentía como perro abandonado y sin dejar que eso me detuviera fui a buscar otra oportunidad.

No busqué mucho porque el camión me encontró a mi. Un hombre mayor desde un camión me gritó "qué nacionalidad sos vos? Venezolano le respondí... "yo sabia que eras extranjero, a donde vas? te puedo llevar un par de kilómetros" Lo primero que hizo cuando me subí fue presentarse regalándome un cigarrillo, era de Trelew, viajaba con un sobrino de 15 años, iba hasta Comandante Luis Piedra Buena, donde se desviaba hacia la sierra para buscar unas cuantas ovejas, ese par de kilómetros era más de la mitad de mi viaje. Creo que fueron mas de seis horas de viaje por la costa y el desierto patagónico. Conversando sobre la vida, escuchando importantes experiencias, viendo animales que nunca había visto: guanacos familia de la llama pero con el pelo corto y mas tipo un antílope camello, porque tienen grandes patas con las que saltan muy alto. Se ven por manadas, son comunes de la patagonia, algunos los cazan para comerlos me decía el camionero. Otros animales son los ñandúes, también se ven por manadas y dicen que son de carne muy rica.
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| Vista de la ruta |
No puedo recordar el nombre del señor pero si que había sido excombatiente de la guerra de las Malvinas aunque no me contó nada detallado, evitaba hablar del tema, con respuestas generales, me habló del frío y del hambre, pero como si lo hubiera vivido otra persona. era un recuerdo dormido que no es bueno molestar, sufría de una psoriasis nerviosa en la piel producto de esa terrible experiencia. Era de actitud bastante positiva y alegre pero fumaba compulsivamente, cada diez minutos encendía un cigarrillo y me ofrecía uno diciendo "sin pena amigo, no es molestia, fuma tranquilo".

Hablo de la soledad que sintió al sentirse lejos de su familia, lejos de su casa siendo tan solo un joven menor de 20 en la guerra y pensaba que yo debería sentir lo mismo siendo extranjero. Ahora él no podía pasar una semana sin ver a su familia, "la familia es lo mas importante" repetía. Tenia dos hijos ya grandes, hasta nietos tenia y me contó la historia del hijo menor, al parecer hacia unos años no quería seguir estudiando cuando tenia 18 años así que le dijo que se pusiera a trabajar con él en el camión, seis meses después el mismo hijo se dio cuenta de que tenia que estudiar, se puso estudiar una carrera y hoy en día era profesional y le iba muy bien, ya tenia incluso su propia familia. Trato de darme algún consejo para ayudarme, me regalo una caja de cigarrillos diciendo "esto es lo único que te puedo dar" yo le acepté el regalo pero le dije que suficiente con haberme traído hasta aquí.
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| mar sureño hazme recordar |
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| mar a la altura de Caleta Olivia |
Me baje en la entrada de la llamada ciudad de la trucha, Frente a ese cartel, después de la estación de servicio, me puse a hacer dedo, aprovechando las dos ultimas horas de sol pero esta vez no tenia tanta suerte , casi a punto de ponerse de noche, casi dos horas después, se acerco una persona con un bolso en la mano, preguntando si había tenido suerte con el dedo. Alberto se llamaba y vivía con su familia en Río Gallegos y estaba viajando hasta allí. Era vendedor de productos cosméticos. Me dijo que tenia hierba para tomar unos mates, fuimos hasta la estación pedimos agua caliente y yo compartí el pan y el fiambre que tenia. Después de comer y de tomar unos muy buenos mates, comencé a dudar cuando mi recién amigo hablaba en plural. "tal vez NOS toque hacer noche por acá, a esta hora nadie NOS va a llevar" decía y ni siquiera lo conocía, era verdad íbamos en la misma dirección pero no estábamos juntos tenia que probar mi suerte y decidí salir a la ruta solo en plena noche. "A esta hora es difícil que alguien frene, esta frío para estar en la ruta al pedo" explicaba mi amigo. Si no me alzan rápido cuando tenga frío regreso le dije despidiéndome.
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| Atardecer en Piedra Buena |
No paso mucho tiempo cuando a cien metros se
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| Dicen que en la noche nadie te levanta |
estacionó un camión, no había levantado mi dedo gordo porque estaba llegando, al principio no le preste atención, tal vez se detuvo para otra cosa pensaba, espere alguna seña y como no pasaba ningún auto por la ruta decidí acercarme a ver si me podía llevar. Lo primero que dijo "porque tardaste tanto, no queres viajar, con este frío te pones a hacer dedo en la noche tenés que estar reloco y encima te tengo que espera" Jorge se llamaba el camionero, me iba a llevar hasta Río Gallegos. Era nacido y criado en Córdoba pero vivió toda su vida en Buenos Aires, su casa estaba en Hurlingam. Recuerdo que jorge no entendía el porque viajaba si siempre era lo mismo, el lo hacía porque era su trabajo y a donde iba encontraba lo mismo "miseria, villas, edificios, calles, basura, gente... que vas a hacer en Río Gallegos, allá no hay nada que ver, todo es caro y ni mar tiene" Le respondí que iba hasta Ushuaia y que quería conocer el fin de mundo. Cuando escucho cual era mi destino trató de convencerme que no bajara hasta allá, por mas de dos horas de viaje escuche mil razones para no bajar hasta la isla de tierra de fuego. "es una mierda" le agregaba a cada una de las razones, como para dejarlo bien claro. "hace frío, todo es caro, es una ciudad como todas, para ir a cualquier lugar hay que pagar, las excursiones son caras, es una mierda no se para que vas a ir, a pasarla mal porque no son épocas de estar, el verano se acabo, te vas a cagar de frío en una carpa" Jorge me contaba que había ido con su mujer el año pasado y que había quedado totalmente decepcionado por haberlo encontrado tan caro y tan frío, la mayoría de los días que estuvo llovió y no pudo hacer nada. Me ofreció poder volver con él al otro día, me anoto su teléfono y me dijo "llamáme mañana al medio día y te llevo de regreso, yo voy hasta Buenos Aires" Según el camionero era la mejor opción y volver el año que viene con dinero y en diciembre o enero pero yo no tenia a donde volver, ni quería volver, en cualquier ciudad de la Argentina estaba en la misma situación.
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| llegando a Río Gallegos |
Me quede en la estación de servicio YPF en la entrada de la ciudad de Río Gallegos, donde pase la noche, compre un jugo de durazno en la tienda y me senté en una mesa, donde estuve buscando lugares en mi mapa, leyendo un libro de poesía de Becquer y escribiendo pensamientos para hacer tiempo mientras salia el sol. Nadie me reclamo ni me pidió que me fuera, cuando de vez en cuando cabeceaba de sueño, el guardia se me acercaba y me recordaba que no podía dormir en ese lugar. Cargue mis baterías, fui al baño y cuando se puso de día, salí hacia el centro de Río Gallegos.